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leyes con apellido













Las leyes suelen tener nombre, oficial o no. En nuestro sistema vigente (Directrices de técnica normativa, punto 7) aparte de su número y fecha, debe aludir a su objeto y contenido, aunque encontramos alguna ley innominada (Ley vasca 1/02 anulada por el Tribunal Constitucional, por otros motivos desde luego). Desde 1939 las leyes llevan una denominación oficial, que, como los Decretos, desde 1959 incluye una numeración; en un sistema farragoso, francamente mejorable.

En el Derecho Comparado también suelen bautizarse las leyes, más o menos oficialmente. Es más, en el caso británico, suelen incluir uno más: el “título corto”.

Algunas leyes, además, suelen tener un mote o apodo, más o menos popular, que resume su objetivo o contenido: “Ley de la silla”, “Ley del candado”, o sirve para calificarla: por ejemplo “Ley Paccionada"; o para descalificarla: por ejemplo “Ley mordaza"

En actitud antropomórfica, y siguiendo la costumbre española de bautizar con el santo del día de nacimiento, recibieron su sobrenombre de “Pepa” la Constitución de 1812 y de Fermina, la Ley “de divorcio” por ejemplo.

Pero, sobre todo, junto al nombre oficial, algunas leyes reciben el apellido de su autor, su promotor político, su “padre”.

En Estados Unidos, la iniciativa política de las leyes se residencia en el Congreso, atribuyéndose los apellidos de dos parlamentarios, presidentes de los comités respectivos; así leyes Steagall-Glass, Helms-Burton...

En nuestro sistema político, la responsabilidad de los proyectos de Ley, y en definitiva de las leyes aprobadas, corresponde a los ministros, que, ya desde el siglo XIX, se perpetúan en su denominación: “Ley Moyano”, “Ley Ferrándiz”.

He aquí algunas de estas Leyes, con su “padre” o “madre” y enlace al índice cronológico, donde se consigna más información sobre su contenido.














Decreto de Javier de Burgos

Francisco Javier de Burgos y del Olmo (1778-1848)

Secretario de Estado de Fomento





Ley Azcárate

Gumersindo de Azcárate y Menéndez (1840-1917)

Impulsó la todavía vigente ley de represión de la usura desde puestos diferentes al de ministro





Decreto Boyer

Miguel Boyer y Salvador (1939-2014)

Ministro de Economía y Hacienda de 1982 a 1985





Ley Solana

Javier Solana de Madariaga (1942 - )

Ministro de Cultura de 1982 a 1988; de Educación y Ciencia de 1988 a 1992; y de Asuntos Exteriores de 1992 a 1995.

Secretario General de la OTAN de 1995 a 1999.

Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, “míster PESC”, de 1999 a 2009





Ley Corcuera

José Luis Corcuera Cuesta (1945 - )

Ministro del Interior de 1988 a 1993





Ley Sinde

Ángeles González-Sinde Reig (1965 - )

Ministra de Cultura de 2009 a 2011





Ley Wert

José Ignacio Wert Ortega (1950 - )

Ministro de Educación, Cultura y Deporte, de 2011 a 2015







Un caso particularmente extendido, no sobre una disposición toda, sino sobre un determinado contenido, un nuevo derecho subjetivo, es el de los “permisos por asuntos propios”, establecido por Javier Moscoso del Prado y Muñoz, ministro de la Presidencia de 1982 a 1986. No sólo se denominan así tales permisos (en tiempos, también denominados “Pepes”, por la abreviación a efectos de codificación: “p/p”, sino que la teminación -oso, como si de sufijo para adjetivar se tratara (como en italiano da “petaloso”), ha llevado a denominar “canosos” y “malosos” a los días adicionales por antigüedad y a los relacionados con enfermedad.

Otras veces, sin embargo, el apellido se atribuye a un sistema, modelo o tipo de leyes, no a una ley específica. En este sentido, por “Ley D´Hont” se alude a un sistema, que rige en España (LOREG, art. 163) y otros sistemas electorales proporcionales, para resolver sólo un aspecto: el reparto de escaños (número entero), en cuanto a los restos o “picos” que resultarían de una mera división de los votos. Víctor D´Hont (1841-1901) ideó un sistema que, aunque tiende a favorecer a los grandes partidos, resuelve ingeniosamente problemas contradictorios generados por el simple sistema de los restos mayores, por ejemplo.

Desgraciadamente para la memoria del señor D´Hont, se le atribuyen las consecuencias contrarias a la proporcionalidad, contenidas en todo el sistema electoral español y que tienen que ver, sobre todo, con las circunscripciones provinciales y el número mínimo igual de diputados para cada una de ellas, con independencia de su muy diversa población. Todos esos elementos son ajenos al jurista belga.








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